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viernes, 26 de marzo de 2010

Tv con Booster y Betamax para 4



Escribe:
Daniel Arias Cavero.


Llegar a Chaclacayo ahí por el año 1983, se hizo una aventura para mis hermanos y yo (al menos eso creo).
Corrían los primeros meses de 1983, nos asentamos en una linda casa en el Cuadro, recuerdo todo con mucha claridad, mucho cerro que trepar, caminar y crecer, cazar caracoles.
Días después de haber llegado, sufrí un síndrome de abstinencia diría yo, no había televisión, y en mi pequeña cabeza de 6 años, no cabía esa realidad, ¿dónde estaba el vengador? , ¿Ultra siete?, el gato Félix los sábados por la mañana en canal 5 ¡¡¡.

Cerros de cassetes Betamax de Video Rent Higuereta, y nos atoraban de Disney, confieso que el colegio y el trip de ir de Chaclacayo a Miraflores , eran por lo menos para mi un escape, el aislamiento en mi nueva casa era total, no había televisión, evidentemente la leche no sabía igual, el pan huevo no me hacía feliz, extrañaba los comerciales de Pedro el untado y ver Koyac con mi abuelo, rogaba por que nos llevaran al Callao a la casa de mis abuelos maternos, y meternos 5 horas de Capitán futuro y de la ruca de Candy.

Una noche, después de atravesar toda la ciudad de noche, venía dormitando al lado de mi papá adormecido por un kp-500, el Volvo nos llevaba hacia la casa, yo no lo sabía, atrás en la maletera había algo que cambiaría nuestras vidas, o por lo menos nuestras tardes y fines de semana.

Es sábado por la mañana, hay un ruido inusual en casa, escucho a mi hermano mayor Alfieri conversar con mi viejo, salí hasta el cuarto principal, y por primera vez en meses la luz había llegado, era la época de la antena con booster (elevador de señal) , tenía en frente al gato Félix, terminado eso y ya recuperado del shock, comenzó Cool Mc Cool , una taza de leche enci bien licuada, mi pan con huevo y a ser feliz, la cama llena de los 4 el Betamax al fin pudo darse un respiro, (en serio, queríamos quemarlo).

Fueron muchas las cosas que vimos, nada me hacía más feliz que ver Gamboa en la noche , pero sobre todo la única vez que lloré, fue mientras veíamos el Chavo del 8, allá en el año 88 , anunciaban en letras negritas de izquierda a derecha, la muerte de Don Ramón, creo que ahí se quedó mi niñez , la televisión se ponía cada vez más basura, no dejábamos de ver coches bombas en las noticias, Gisella se cagaba por Carlos Vidal, a Delgado Parker le abrían el “meche” a combazos y FAL, después ya no hubo luz por muchas noches, el aislamiento era nuevamente total, nunca jamás fui un nubetor.

Ahora, prendo la tele, la misma huevada, sólo que con 90 canales más, algunos pocos buenos, otros que están tan llenos de basura, ¿imaginaste ver a Don Omar en MTV?, ¿acaso no pasaban ahí lo videos de Metallica o Pearl Jam?,¿ Desde cuando tengo que ver al cabrón de Pérez Albela mirándose las bolas?, aún de niño era saludable ver a Martínez Morosinni o a Roxana Canedo, ahora tienes que soplarte a toda una zarta de pelmazos ( a excepción de Phillip Butters, Aldo Mariátegui, y Fico Salazar), incluyéndote a ti Iwazaki , ¿acaso alguien me puede decir quién coñazos es Jhon Kelvin?.

La tele se jodió, como quisiera que mis sobrinos vean “títere tambo” y no al pastrulo gay de Barney, ¿acaso no era la gata loca y el ratón Ignacio mejor programa que RBD?, no cambio a Gamboa por ningún puto CSI, a mi me vacilaba ver las correteadas por Barranco, y los apagados tiros de revólver, extraño mucho mi booster, me jode que los niños de ahora vean a Carlos Cacho, o que una niñita vea Doña Bárbara , ó tararee una bachata inservible, que virginal me parece Candy en este momento.

Me voy quedando sin energías, creo que Magaly y Tongo me las absorben, que pena que no esté Mazinger Z, podría quejarme con él, y hacerme un poco de justicia.

Dios bendiga a Alf y a Melmac.

domingo, 21 de marzo de 2010

Retrospectiva?


Retrospectiva?
D. Arias C.

“ La vida es de color gris, desde que se concibe”..Decía un pequeño escrito en una pared del ahora remozado jirón Quilca, honestamente me sacudió el hecho de pensar que son muchas las veces que “vemos la vida de color gris”, pero no por un por un hecho cotidiano ni mucho menos, es cuando hacemos una rápida retrospectiva y nos da por hacerlo mirando el horizonte desde el malecón Cisneros ó, a mitad de una conversación, un recuerdo asaltante y casi “marca”, se apodera de todo posible control.

Decidí caminar hacia la playa, pero esta vez voy con un amigo, ambos necesitamos algo de asfalto a mucha velocidad, luego de 18 minutos estamos en Punta Hermosa, no hay sol, pero si un calor de mierda, Chato se va con su tabla y me dice: “Si me muero, no me busques, aquí me quedo broeeer ¡¡” ,el anda por un proceso medio complicado, pero se cura en el agua.

Comprometido conmigo mismo a darle un matíz más simpático, me quedo observando el mar de la manera que más me gusta hacerlo, disipado y a no tratar de engañarme a mi mismo con cosas como; “voy a poner mis ideas en orden”,eso a mi en lo personal no me funciona, así que sólo observo las olas, la gente se va y veo mar adentro, convencido de estar en el mejor lugar del mundo, el jirón Quilca me parece muy lejano, y esa frase tan occisa.

La marea sube, y un locuaz vendedor de copias de pinturas me aborda, y honestamente están de puta madre, conversamos un poco, promete regresar, y yo sigo mirando el mar, mis ideas no se ordenan, sólo fluyen en varias direcciones, y a estas alturas de la tarde el cielo comienza a tornarse gris, después de no querer reflexionar por cuenta propia, y de repente un nombre de mujer salta en mi cabeza; ¡¡¡terror inmediato!! ,palpitación, afortunadamente sólo piensas que ella ahí contigo, sólo sería como ensuciar punta hermosa así que descarto la idea, ¿Qué locura, traerla aquí a mi playa?.

La tarde se acaba, entre gaviotas vagas de aspecto pastrulo, los chiquillos corren y sus madres corren felices, es en ese momento que viene la retrospectiva, y juro que sólo recordar a mi madre cuando era un niño me hace ahora, el adulto más feliz del mundo, ¡¡ que carajos ¡! La vida no es gris, no se torna así desde que se concibe, creo que el “amigo poeta” de Quilca salía del Queirolo con alguna decepción muy grande, y tan solo lo escribió, pero es tal la naturaleza humana, que a mí desde el comienzo me heló la sangre, y sólo fui tan susceptible a ello.

Corriendo viene por la orilla el chato, esboza una sonrisa recontra pendeja, y me dice:
¿Un chaufa de pulpo?,,,carajo ¡¡ pienso yo, que simple era todo, sentarse a comer el arrocito y la inevitable partida, yo regreso tranquilo, aún hay luz de día, aún hay color.
Ahora Lima está acercándose, muy rápido por cierto.